SILENCE   Oil on canvas 150 x 150

 En el espacio hay silencio, en el crecimiento hay silencio, en la música hay silencios y el verdadero camino hacia el interior de uno mismo pasa por el silencio. 

 La mano izquierda del alba, aquella franja difusa que se ensancha en el horizonte  apenas se oculta el sol, se esparce como pintura blanca sobre el cielo, son aquellos preludios de la noche que transcurren  lentos y en absoluto silencio. 

 Hay tanto ruido allá afuera que hasta el exceso de color me resultó estruendoso y poco a poco fui cubriendo los colores de las telas con pintura blanca y me pareció que el silencio se apoderaba de mi obra convirtiéndola en silenciosos paisajes nevados, en la mirada de un águila que surca silenciosamente las alturas, en aquella mano izquierda del alba que convierte el mar en un lago de leche. Y en aquel silencio, cuando sueñas el sueño de los sueños, cuando estás bien enfocado, sientes la ingravidez y entonces sabes que llegó la hora de volar.